Febrero 2051: musgos, hepáticas y líquenes urbanos.

Para la primera salida botánica del año 2015 nos hemos marcado como objetivo llamar la atención acerca de la existencia de los Briófitos (musgos y hepáticas, plantas sin flores y sin vasos conductores de savia con un ciclo vital complejo caracterizado por la existencia de gametofitos y esporofitos y que también pueden reproducirse asexualmente a través de propágulos) y de los Líquenes (constituidos por la asociación simbiótica entre un hongo y un alga, con reproducción tanto sexual, a través de las esporas generadas en las estructuras reproductoras denominadas apotecios o peritecios, como asexual, a través de los soredios e isidios). Se trata de unos organismos vegetales muy desconocidos para la mayoría de los habitantes de las ciudades, que a pesar de estar ampliamente distribuidos y de poseer una gran belleza y diversidad de diseños y colores, pasan desapercibidos habitualmente, entre otras cosas por su pequeño tamaño. Nos hemos planteado dos cosas, por un lado enseñar las principales características morfológicas y ecológicas de estos fascinantes seres y por otro mostrar algunas de las especies más comunes en varios ambientes antrópicos (muros, edificaciones, jardines y arbolado urbano).

Después de la presentación y una breve exposición de los objetivos generales de la presente salida y tras mencionar las leyendas existentes en torno al punto de quedada (La Torre Malmuerta) nos trasladamos con los participantes desde allí hasta el tramo de muralla adyacente, junto a la Facultad de Ciencias del Trabajo, para ofrecer una breve introducción teórica acerca de los Briófitos, que incluyen los musgos y las hepáticas.
Punto de quedada, la Torre Malmuerta, lugar al que se le atribuyen varias leyendas, y que alberga una interesante población de líquenes y musgos urbanos.
Con la ayuda de los claros e ilustrativos esquemas estuvimos explicando las principales características morfológicas que permiten identificar a los musgos y hepáticas, así como ciertos aspectos relativos a su interesante ciclo biológico. Y acto seguido nos dedicamos a observar algunos representantes que crecen sobre el delgado suelo desarrollado sobre el muro de calcarenita, como es el caso de los musgos Tortula muralis (variedades muralis y aestiva) y Timmiella sp., con una morfología y tamaño de hojas muy diferente, y de la hepática Lunularia cruciata, con sus característicos cestillos con forma de media luna, repletos de propágulos.
Vista parcial del muro de calcarenita adyacente a la Torre de la Malmuerta, junto a la Facultad de Ciencias del Trabajo.
Tortula muralis var. aestiva. A diferencia de la variedad típica, que poseen hojas rematadas por un largo pelo blanquecino-plateado, en ésta el nervio que sobresale del ápice es bastante corto.
Timmiella sp. Esta especie de musgo es la que presenta las hojas de mayor tamaño de todas las que pueden observarse en la ciudad de Córdoba.
La hepática Lunularia cruciata es fácil de identificar por la presencia de sus característicos cestillos de propágulos.
La siguiente parada la hicimos en la Torre de la Malmuerta, aprovechando el sol para calentarnos después de nuestra estancia a la sombra observando musgos y hepáticas. Aquí nos detuvimos junto a la escalinata para observar un rodal del musgo Tortula muralis en estado deshidratado, y explicar sus principales características para identificarlo (presencia de unos largos “pelos” blanquecinos-plateados en el extremo de las hojas, que en seco aparecen retorcidas en espiral; esporofitos con una larga seta y con una cápsula cilíndrica, recubierta por una cofia puntiaguda).
Rodal de Tortula muralis creciendo sobre calcarenitas de la Torre Malmuerta.
Comunidad de líquenes saxícolas sobre los sillares de calcarenita de los contrafuertes de la Torre de la Malmuerta.
A continuación hicimos una breve introducción teórica sobre los líquenes y de nuevo usamos para explicar la morfología de estos organismos los esquemas del libro antes citado relativos a la especie Xanthoria parietina, que luego pudimos observar en la corteza de un árbol junto al Parque de Colón. Tras esta parte teórica nos detuvimos un buen rato a observar y aprender a reconocer algunas de las especies más comunes de líquenes saxícolas sobre sustratos calcáreos (como es el caso de la Torre Malmuerta, construida a base de sillares de calcarenita del Mioceno), entre las que están las siguientes: Verrucaria nigrescens, Lecanora muralis, Caloplaca teicholyta, C. flavescens, Aspicilia contorta y Rinodina sp. Tal como se comentó a los asistentes, en la actualidad estamos llevando a cabo la catalogación de las especies de líquenes de la ciudad de Córdoba ya que no existe ningún trabajo previo al respecto. Como punto de partida contamos con el Catálogobibliográfico de los líquenes de Andalucía, recientementepublicado (Ana Rosa Burgaz, 2014).
Verrucaria nigrescens.
Lecanora muralis.
Caloplaca teicholyta.
Caloplaca flavescens.
La siguiente parada la hicimos en la Plaza de Colón, enfrente de las paradas de autobuses, y nos dedicamos a observar la comunidad de líquenes y musgos epífitos corticícolas (que crecen sobre la corteza) de los olmos de Siberia (Ulmus pumila) y arces de hoja de fresno (Acer negundo). En concreto observamos el musgo Orthotrichum diaphanum que forma densos rodales y varias especies de líquenes, entre ellos las especies denominadas Physcia biziana y Xanthoria parietina.
Detalle de las hojas y cápsulas del musgo epífito Orthotrichum diaphanum.
Physcia biziana, líquen foliáceo epífito sobre la corteza de un arce de hojas de fresno (Acer negundo).
Xanthoria parietina, líquen foliáceo sobre la corteza de un arce de hoja de fresno (Acer negundo).
En el muro de la base del vallado del Parque de Colón crecen varias especies de musgos, además de la omnipresente Tortula muralis encontramos individuos de otros géneros, entre ellos Bryum sp.
Por otro lado, aunque finalmente no llegamos a entrar en el parque, hay que comentar que en algunas palmeras datileras es posible encontrar otra especie de musgo epífito relativamente común, Syntrichia laevipila, de hojas con forma más redondeada que las de T. muralis, con un nervio saliente no tan largo como el de aquella especie.
El Parque de Colón alberga varios hábitats para los musgos y hepáticas, entre ellos el muro de la valla y el área destinada a los perros.
Syntrichia laevipila, musgo epífito sobre el tronco de una palmera datilera.
Para acabar la salida nos detuvimos para mostrar varios ejemplares de musgos y hepáticas recolectados de otros enclaves urbanos. La idea era ofrecer una imagen de la gran variedad de formas en los musgos y hepáticas. Entre las hepáticas sorprendimos a los asistentes con representantes de tres géneros de morfología muy distinta: Riccia lamellosa, Sphaerocarpos texanus y Fossombronia sp. Esta última es una especie que no aparece citada en el catálogo de Briófitosque se publicó hace más de una década por parte de la especialistaRosario Oliva (2001) y que ha sido localizada recientemente creciendo en una zona ajardinada del distrito de Levante. Precisamente en este mismo lugar fue encontrada por casualidad la especie S. texanus, que hasta el momento sólo se conocía de un lugar, los jardines del Alcázar de los Reyes Católicos. Aunque no llegamos a visitarlo, en el Parque de Colón también se ha podido localizar creciendo en pequeño número acompañando a Riccia crystallina, otra especie de hepática típica de suelos pisoteados.
Riccia lamellosa acompañada por un pequeño individuo de Sphaerocarpos texanus en un área de suelo pisoteado del Parque de Colón.
Detalle de Fossombronia sp, hepática foliosa que sólo se conoce por el momento de un único enclave del Distrito de Levante.



Rafael Tamajón Gómez (22-02-2015)