Diciembre 2014: el solar de la antigua cárcel

La última salida botánica del año 2014 la hemos dedicado a la flora ruderal y arvense y para ello nos hemos acercado a un paraíso para la flora urbana: el solar de la antigua Cárcel de Córdoba. Este terreno de unas 2 hectáreas localizado en el Barrio de Fátima alberga una rica flora compuesta por unas 90 especies de plantas vasculares, en su mayoría herbáceas, y esto representa algo más del 60% de toda la flora espontánea catalogada hasta el momento en el Distrito de Levante. 

 

Aunque teníamos claro que a finales de otoño no es precisamente el mejor momento para la floración la visita se consideró interesante en el contexto del taller que estábamos ofreciendo para conocer la flora urbana como complemento a las visitas al río Guadalquivir, al arroyo Pedroche y al Parque Cruz Conde. 
Al fondo edificio de la cárcel restaurado para albergar en el futuro un Centro Cívico; en primer plano, tras el muro, un pie joven de almez (Celtis australis) con coloración otoñal.
Durante la realización de un estudio sobre la flora urbana silvestre del distrito de Levante de la ciudad de Córdoba llevado a cabo en el año 2013 pudimos comprobar la importancia de este enclave de gran interés para la observación de flores en pleno casco urbano. Este terreno llano de poco más de 2 hectáreas localizado en el barrio de Fátima a escasa distancia del Arroyo Pedroche, se corresponde con la ubicación de la antigua prisión provincial. Aunque hace varios años el ayuntamiento restauró el edificio principal de la cárcel para albergar un centro cívico, en la actualidad lo encontramos cerrado y sin uso alguno.
Vista parcial de los terrenos del solar. Al fondo se observa el muro norte y una de las charcas que se forman temporalmente.
El perímetro del solar aparece parcialmente vallado, conservando algunos tramos del muro original. Una franja de uno de los laterales ha sido acondicionada para aparcamiento. Además de dicho uso el terreno es frecuentemente utilizado para pasear a los perros. Este hecho conlleva la nitrificación, en mayor o menor grado, del suelo y explica la existencia de plantas y comunidades nitrófilas y/o subnitrófilas).
Otra vista parcial del solar, en este caso de los terrenos más próximos al edificio restaurado, con abundancia de malvas.
De las 160 especies de plantas de origen no cultivado catalogadas hasta el momento en el distrito urbano de Levante, en este solar se ha registrado en total casi un centenar de especies (96) en los años 2013 y 2014 (algo más del 60% de toda la flora). Esta gran diversidad se explica porque, además de la típica flora ruderal asociada a los antiguos muros, terrenos removidos y montículos de tierra, encontramos numerosas especies propias de los prados y pastizales subnitrófilos que aparecen en los terrenos no cultivados ni urbanizados del entorno próximo, como es el caso de la zona del Arroyo Pedroche.
Cerraja (Sonchus oleraceus)
Cardo (Carduus bourgaeanus)
En los bordes de la parcela y junto a los muros antiguos y el edificio existente son muy abundantes las cerrajas (Sonchus oleraceus), los cardos (Carduus spp.; Galactites tomentosa), los trigueros (Piptatherum miliaceum), las malvas (Malva nicaensis y M. parviflora), el amor del hortelano (Galium aparine) y los bledos (Amaranthus spp.).
Amor del hortelano (Galium aparine)
Bledo (Amaranthus viridis) creciendo en el muro.
En los montículos de tierra existentes predomina claramente la mostaza silvestre (Sinapis alba), aunque también la encontramos en la franja periférica junto a los restos del muro. En los pastizales y herbazales del resto del terreno se desarrollan comunidades vegetales en las que destacan varias plantas por su abundancia y dominancia: gramíneas (es muy abundante Bromus madritensis), jaramagos (Diplotaxis spp.), margaritas (Anacyclus clavatus), carretones (Medicago spp.), tréboles (Trifolium spp.), llantenes (Plantago spp., sobre todo P. lagopus) y chupamieles (Echium plantagineum).
Hojas de llantén (Plantago lagopus), muy abundante en los pastizales y herbazales del solar.
Hojas de carretones (Medicago spp.), plantas nitrófilas de gran valor forrajero que abundan en los herbazales de este solar.
Hay que destacar que en este enclave se han localizado hasta el momento las únicas poblaciones de algunas de las especies inventariadas en el distrito de Levante, como es el caso del meliloto (Melilotus elegans), de la gallocresta o conejitos (Bartsia trixago) y del carrizo (Phragmites australis), entre otras.
En total durante la visita se observaron unas 15 especies en flor, destacando por su abundancia los jaramagos y la mostaza blanca (Sinapis alba). Otras especies en floración fueron la viborera (Echium plantagineum), la hierba cana (Senecio vulgaris), los alfilerillos de pastor o relojitos (Erodium spp.), el hinojo (Foeniculum vulgare), los cenizos (Chenopodium album, C. opulifolium y C. vulvaria), la caléndula (Calendula arvensis), los cardos (Carduus tenuiflorus y C. bourgaeanus) y varias especies de gramíneas (Bromus madritensis y Piptatherum miliaceum).
Mostaza blanca (Sinapis alba).
Herbazal dominado por jaramagos (Diplotaxis virgata)
Hierba cana (Senecio vulgaris)
Alfilerillo o relojitos (Erodium malacoides)
Como anécdota, durante la realización del recorrido por el solar para este visita se localizó por azar un ejemplar en flor de una nueva especie de crucífera que aún no había sido catalogada en el Distrito de Levante, la mostaza negra (Brassica nigra).
Entre las especies leñosas autóctonas destaca la presencia de un álamo blanco (Populus alba), un taraje (Tamarix gallica) y un almez (Celtis australis), todos de pequeño porte, y de una plántula de acebuche u olivo asilvestrado (Olea europaea).
Taraje (Tamarix gallica).
Álamo blanco (Populus alba) junto a un charco y próximo a la zona de aparcamientos.
También están representadas varias especies alóctonas de árboles, con individuos que proceden de la germinación de semillas de individuos cultivados, como es el caso del ailanto (Ailanthus altissima) y el olmo de Siberia (Ulmus pumila).


Rafael Tamajón Gómez (22-02-2015)