Noviembre 2014: vegetación del Aº Pedroche en Fátima

Esta segunda visita al Arroyo Pedroche en su tramo adyacente a la barriada de Fátima, en el Distrito de Levante, se ha planteado en el seno de un taller para conocer la flora urbana y del entorno de Córdoba. Para los nuevos alumnos ha supuesto el primer acercamiento a su flora y vegetación mientras que para otros participantes ha servido de complemento a la visita del mes de marzo. En un tramo relativamente corto se pueden observar muchas comunidades vegetales, en su mayoría de carácter ripario (espadañales, carrizales, cañaverales, juncales, saucedas, alamedas, etc.) pero también herbazales nitrófilos en los taludes y bordes del camino existente. Al igual que en la primera visita del mes de marzo el grupo partió desde el punto de reunión en la parada de cabecera de la línea nº 2 de autobuses urbanos, y nos acercamos hasta la zona próxima a la avenida de Carlos III para desde aquí, y siguiendo el camino de servidumbre, recorrer el tramo urbano del arroyo hasta el puente romano sobre el mismo, en las inmediaciones de las cocheras de AUCORSA.

Colorido otoñal de un sauce blanco (Salix alba).
Uno de los principales atractivos de esta ruta es el colorido otoñal dorado que en el mes de noviembre empiezan a adoptar las hojas de muchos de los ejemplares de árboles y arbustos, ya que la práctica totalidad de las especies representadas son caducifolias. Este es el caso de los álamos blancos (Populus alba), los sauces (Salix alba, S. purpurea y S. atrocinerea) y los tarajes (Tamarix gallica) y también el del sauzgatillo (Vitex agnus-castus) y el de árboles alóctonos como el plátano de sombra (Platanus x hispanica).
Excepcionalmente es posible encontrar algunos ejemplares de sauce blanco que no han adquirido aún el típico color dorado otoñal, como ocurre con este ejemplar de ramas muy péndulas.

En el primer tramo del arroyo (hasta el puente de la carretera a la Campiñuela Baja) la vegetación predominante en el cauce es el espadañar, comunidad casi monoespecífica de eneas (Typha dominguensis), que al igual que en la visita invernal presentan un aspecto pajizo. No será hasta la primavera cuando la comunidad desarrolle las nuevas hojas y tallos con las características inflorescencias alargadas.
Vista parcial del espadañal del primer tramo recorrido del arroyo Pedroche.

Salpicando las eneas en el cauce encontramos algunos ejemplares de sauces (sobre todo del sauce blanco) y álamos blancos, y en las márgenes también de adelfas (Nerium oleander) y fresnos (Fraxinus angustifolia). En el caso del fresno aún no se nota la llegada del otoño en la coloración de las hojas, todavía verdes.
Detalle de las hojas de fresno (Fraxinus angustifolia).


En el tramo desde la carretera de la Campiñuela hasta las vías del ferrocarril la vegetación está más diversificada y encontramos, además de algunos tramos dominados por eneas como en el primer tramo, un rodal de alamedas y varios de saucedas (tanto de sauce blanco como de S. purpurea).
Vista parcial de un tramo del arroyo con gran abundancia de sauces blancos (Salix alba).
Aspecto de uno de los rodales de sauce púrpura (Salix purpurea) de mayor extensión en el arroyo.

Algunas especies, como el álamo blanco y el sauzgatillo adquieren tonos rojizos y ocres muy llamativos. Además de los ejemplares salpicados de adelfa los únicos arbustos perennifolios que podemos encontrar en el arroyo son la zarza (Rubus ulmifolius) y la unciana (Dorycnium rectum). Este último es un arbusto que crece en densos rodales, y que también lo podemos observar en el primer tramo, si bien es más abundante en el segundo.
Los ejemplares de sauzgatillo (Vitex agnus-castus) plantados en el arroyo adquieren una bella tonalidad rojiza en el follaje antes de desprenderse de él.
Rodal de unciana (Dorycnium rectum), muy abundante en algunas zonas del arroyo.

Además de los espadañales encontramos algunos rodales de carrizo (Phragmites australis) y de caña común (Arundo donax), así como de lirio acuático (Iris pseudacorus). Por otro lado, las comunidades higronitrófilas de las orillas son de varios tipos, en función de la especie dominante: mastranto o menta de burro (Mentha suaveolens), junco churrero (Scirpus holoschoenus), juncia (Cyperus longus) y panizo (Paspalum paspalodes). De este tipo de comunidades la única especie que encontramos en flor, aunque ya escasamente, es la hierba de San Antonio (Epilobium hirsutum).
Rodal de mastranto (Mentha suaveolens) en la periferia del arroyo, junto al camino.
Ejemplar en flor de hierba de San Antonio (Epilobium hirsutum).
Entre las especies alóctonas arbóreas y arbustivas presentes en el arroyo hay que mencionar el plátano de sombra, la morera (Morus alba) y el falso pimentero (Schinus molle). En el último tramo visitado, entre las vías del tren y la carretera del Muriano es posible observar también un rodal de olmos de Siberia (Ulmus pumila) que fueron plantados durante una acción de restauración de las márgenes y los taludes del entorno de las actuales cocheras de AUCORSA, junto al “Molino de los Ciegos”, así como una alineación de ejemplares de álamo blanco procedentes de vivero (cultivar “fastigiata”).
Olmos de Siberia (Ulmus pumila) y álamos blancos (Populus alba cultivar “fastigiata”) en las inmediaciones del puente romano sobre el Arroyo Pedroche.

En dicha época se plantaron en las orillas varias alineaciones de cultivares de álamo blanco y en la ladera adyacente algarrobos (Ceratonia siliqua), encinas (Quercus ilex subsp. ilex), almeces (Celtis australis) y tarajes (Tamarix gallica y T. boveana, esta última especie se caracteriza por flores con cuatro pétalos y sépalos, frente a los cinco típicos de la primera). También destaca la presencia de varios pies plantados de pino negro (Pinus nigra).
Varios ejemplares cultivados de pino negro (Pinus nigra) y de taraje de la especie Tamarix boveana en las inmediaciones de las cocheras de AUCORSA.

Tras la larga sequía veraniega las lluvias otoñales tiñen el paisaje del entorno del arroyo nuevamente de verde y las temperaturas suaves permiten la floración de algunas especies nitrófilas, como es el caso de los jaramagos (Diplotaxis spp.), que también los pudimos ver en la visita del mes de marzo, aunque en este caso acompañados por muchas más especies en flor propias de los herbazales nitrófilos que cubren todos los taludes del arroyo y del camino de servidumbre. Entre dichas especies está la alfalfa (Medicago sativa), especie que prácticamente es posible encontrar en la zona en flor durante casi todo el año.
Ejemplar de alfalfa (Medicago sativa) en floración, en el herbazal que bordea el arroyo.



Rafael Tamajón Gómez, en Córdoba, 14 de enero