Domingo 12 de octubre: Árboles y arbustos del Parque Cruz Conde

En un breve recorrido por el Cementerio de la Salud y por el Parque Cruz Conde es posible contemplar la mayor parte de las especies de árboles y arbustos ornamentales catalogadas en el municipio de Córdoba, destacando la presencia de ejemplares singulares de varias especies de árboles, como es el caso del ciprés mediterráneo, el ciprés de Arizona, el árbol del paraíso y el ombú. 


La visita se inició en el interior del Cementerio de La Salud, que alberga el ciprés mediterráneo (Cupressus sempervirens) de mayores dimensiones de la provincia de Córdoba, motivo por el que fue incluido en el Inventario de Árboles Singulares que promovió la Diputación provincial. Además de dicho ejemplar en este enclave pudimos observar una acacia de Japón de la variedad “pendula” y en la entrada un ejemplar también singular de cinamomo o paraíso (Melia azederach).
Ejemplar de ciprés mediterráneo de grandes dimensiones localizado en el Cementerio de la Salud.
Desde el cementerio nos dirigimos hacia el Parque Cruz Conde siguiendo el camino existente en paralelo al muro oeste. En los taludes del camino pudimos observar ailantos (Ailanthus altissima) y almeces (Celtis australis) de pequeño tamaño. A la izquierda del camino hicimos un alto para comentar la existencia de un bosquete de eucaliptos rojos (Eucalyptus camaldulensis).
Bosquete de eucaliptos rojos en las inmediaciones del Cementerio de la Salud.
Antes de adentrarnos de lleno en el Parque Cruz Conde nos detuvimos a observar varios ejemplares de fresno (Fraxinus excelsior) y sobre todo de acacia de tres espinas (Gleditsia triacanthos), algunos de ellos cargados de unas larguísimas legumbres negruzcas, muchas de ellas ya caídas al suelo.
Ejemplares jóvenes de acacias de tres espinas.
Entre las escasas especies de árboles que florecen en otoño en el Parque Cruz Conde encontramos varios ejemplares de casuarinas o pinos de Norfolk (Casuarina cunninghamiana). Esta especie originaria de Australia y con apariencia general de conífera, es dioica (existen sexos separados, con pies masculinos y pies femeninos) mientras que su prima hermana, C. equisetifolia, es monoica.
Ramas de casuarina con numerosas flores masculinas dispuestas en inflorescencias colgantes numerosas, denominadas amentos.
Tras pasar por un camino bordeado de plátanos de sombra (Platanus x hispanica) y cinamomos (Melia azederach), a nuestra derecha nos detuvimos a contemplar un grupo de altos pinos carrascos (Pinus halepensis).
Bosquete de pinos carrascos.
Vista parcial del recorrido por el parque, a la sombra de plátanos de sombra y cinamomos.
Entre la arboleda situada a la derecha del camino destaca por su rareza en los jardines y parques de Córdoba un arbolito con corteza lisa y hojas de envés plateado, el árbol del paraíso (Eleagnus angustifolia).
Detalle de ramas y hojas de árbol del paraíso.
En una zona con cierta pendiente y cubierta de césped encontramos varias especies alóctonas de árboles de pequeña talla, como es el caso del aligustre (Ligustrum lucidum), asiático, el arce de hojas de fresno (Acer negundo), norteamericano, y sobre todo el palo verde o espino de Jerusalén (Parkinsonia aculeata), especie originaria de América del Sur que se comporta como invasora en el medio natural, como ocurre con las riberas del Río Guadalquivir y en concreto en el monumento natural “Sotos de la Albolafia”.
Porte arbustivo de un ejemplar de palo verde.
Porte de un arce hoja de fresno.
Una de las singularidades del Parque Cruz Conde es la reciente plantación -durante la última reforma- de varios ejemplares de abeto (Abies alba), todos ellos de pequeño porte. Desgraciadamente no se están adaptando bien y la mayoría de ellos han muerto o están en proceso.
Aspecto de una rama de abeto blanco.
Entre los arbustos que pudieron observarse durante el recorrido por este parque sin duda destacaron por su abundante floración e intenso aroma los ejemplares de cedrón del monte o niñarupá (Aloysia gratissima), especie propia de América Central y del Sur muy empleada como ornamental (en sus regiones de origen se usa como medicinal y es una importante planta melífera).
Inflorescencias de un ejemplar de cedrón de monte.
El tramo ascendente del sendero atraviesa por zonas donde pudimos observar nuevas especies de árboles que todavía no habíamos llegado a ver, como es el caso de la catalpa (Catalpa bignonioides) o el álamo blanco (Populus alba).
Vista parcial del sendero con agrupación de varios álamos blancos.
Antes de llegar al paseo principal de la parte alta nos encontramos con un bosquete de cedros del Himalaya (Cedrus deodara), donde nos detuvimos a explicar las características de los cedros y las diferencias con sus parientes cercanos los cedros del Atlas (Cedrus atlantica).
Varios ejemplares de cedros del Himalaya.
En el paseo central encontramos de nuevo un cambio en las especies empleadas en las alineaciones y parterres. Así, a un lado y a otro del mismo encontramos alineaciones de olmos de Siberia (Ulmus pumila) y varios parterres, en los cuales observamos arbustos como el limpiatubos (Callistemon viminalis) y el granado (Punica granatum) y árboles perennifolios como la lagunaria (Lagunaria patersonii) y el magnolio (Magnolia grandiflora). También hay un parterre exclusivamente con rosales de varios colores.
Vista parcial de la alineación de olmos de Siberia y los parterres con limpiatubos,
Antes de llegar al Teatro de la Axerquía, en la parte izquierda de la arboleda nos detuvimos para contemplar otra de las especies más singulares del parque, un árbol originario de América del Sur llamado ombú o bella sombra (Phytolacca dioica), del que pudimos observar tanto pies masculinos como femeninos.
Porte de uno de los ejemplares de ombú presentes en el parque.
En las inmediaciones del Teatro de la Axerquía, ya en el tramo final del recorrido botánico, destacaríamos la presencia de varias especies de árboles de pequeño porte, como es el caso del árbol del amor o árbol de Judas (Cercis siliquastrum) y el jabonero de China (Koelreuteria paniculata). Para acabar nos detuvimos a contemplar un taraje (Tamarix sp.) y un falso pimentero (Schinus molle).
Rafael Tamajón Gómez, en Córdoba, 7 de noviembre