Proyecto Biodiversidad en el Guadalquivir


Los Sotos de la Albolafia constituyen un bosque de ribera ubicado en los márgenes del río Guadalquivir a su paso por la ciudad de Córdoba, entre los puentes Romano y San Rafael. Estas islas naturales en el paisaje urbano constituyen un entorno de elevada riqueza biológica, donde destaca la avifauna, que utiliza la zona como dormidero o comedero.
Es frecuente la observación en este espacio protegido de múltiples especies de interés, entre las que destacan las Garcillas (Bubulcus ibis), el Calamón (Porphyrio porphyrio), el Martinete (Nycticorax nycticorax), los Cormoranes (Phalacrocorax carbo).Desde el punto de vista cultural, la existencia de esta isla de naturaleza en un núcleo urbano supone un hecho relevante. En este sentido, la integración del patrimonio natural y cultural asociado al Guadalquivir en la ciudad de Córdoba, conlleva un interés adicional desde el punto de vista etnográfico y didáctico en este Monumento Natural.

Metodos de Seguimiento de la avifauna
Censos simultáneos mensuales: una vez al mes, varios equipos recorren simultáneamente los diferentes tramos del río. Se trata de contar el máximo de inidividuos y de especies presentes en ese momento. Los paseriformes son contados a lo largo de transectos definidos, lo que permite calcular una media de individuos por cada 500 metros de ribera.
Censos esporádicos: los censos simultáneos, organizados un día al mes, no son suficientes para recopilar toda la información de las especies presentes. Así mismo, no es raro detectar una especie rara fuera de estos conteos, u otras especies más comunes en tramos que no se han podido muestrear en el censo simultáneo. Por lo tanto, es necesario integrar datos complementarios de las especies que han podido ser observadas durante un paseo.
Transectos no simultáneos: en los mismos transectos definidos del censo simultáneo. Incrementando el número de replicas se mejora la calidad de la estima de la media obtenida.
Conteos en Dormideros/Colonias: el conteo de las aves gregarias, como las Ardeidas (familia de las garzas, los cormoranes, las lavanderas o los estorninos, necesita una metodología particular que permita calcular el número de individuos observados. Por ejemplo se contaron... ¡hasta 23.000 estorninos en el río en septiembre pasado!